La nueva reforma laboral en Argentina: impactos y perspectivas para el 2025

La nueva normativa, que promete generar un antes y un después en las relaciones laborales del país, ha desatado un intenso debate en los sectores políticos, sindicales y empresariales. Oportunidades y desafíos que se plantean a corto y largo plazo

Una de las claves Una de las claves para el éxito de la reforma laboral será fortalecer el diálogo social entre gobierno, sindicatos y empleadores (Foto: Gustavo Gavotti)

En el marco de un año crucial para el panorama económico y social de Argentina, la reciente reforma laboral aprobada en 2024 promete generar un antes y un después en las relaciones laborales del país. Con un contexto de inflación persistente y una economía que lucha por consolidar su recuperación, el gobierno busca con esta medida fomentar la formalización del empleo, modernizar el sistema de contrataciones y adaptarlo a las nuevas demandas del mercado. Sin embargo, la reforma también ha desatado un intenso debate en los sectores políticos, sindicales y empresariales, destacando las oportunidades y los desafíos que trae consigo.

El gobierno sostiene que la reforma tendrá un impacto positivo al fomentar la creación de empleo formal y reducir los costos laborales indirectos para las empresas, lo que podría traducirse en una mayor competitividad de la economía. Además, se busca atraer inversiones extranjeras al establecer un marco regulatorio más previsible y adaptado a las prácticas globales.

Sin embargo, las críticas no se han hecho esperar. Los sindicatos han manifestado su preocupación por la posible precarización del empleo y la pérdida de derechos adquiridos, en especial en lo que respecta al sistema de indemnizaciones. La Confederación General del Trabajo (CGT) calificó la reforma como “un retroceso en la protección de los trabajadores” y anunció movilizaciones en rechazo a las modificaciones.