Según un relevamiento del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), la suba no fue homogénea: en carnicerías el incremento fue del 12,2%, mientras que en supermercados se ubicó en el 7,1%
La carne vacuna pegó un fuerte salto en marzo pasado, con aumentos que duplicaron el ritmo de suba que venía mostrando en los primeros dos meses del año y que la ubican muy por encima de la inflación. Según el último informe del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), los precios treparon un 10,6% en el último mes. En enero y febrero habían avanzado en torno del 5%. Con este salto, en el primer trimestre el incremento acumulado está en el 21,7%, muy por encima del índice general de precios: el IPC fue de 2,9% en enero, 2,9% en febrero y 3,4% en marzo. En términos interanuales, además, la carne ya acumula un alza del 68,6%.
Detrás de ese salto hubo una combinación de factores. Por un lado, hubo menos hacienda disponible, algo que suele pasar a comienzos del año por cuestiones estacionales. A eso se sumó el impacto del clima: por un lado, la mejora en las condiciones de los campos, con más pasto disponible, llevó a muchos productores a retener la hacienda algunos días o semanas más para que ganara peso. En menor medida, también influyeron las lluvias, que en algunas zonas dificultaron sacar los animales de los campos. Con menos oferta y una demanda que se mantuvo relativamente estable, los precios subieron con fuerza.
En los meses previos, las subas venían en niveles más moderados: en enero los precios aumentaron 4,87% y en febrero 4,75%. Ese ritmo se rompió en marzo, cuando la suba se aceleró y prácticamente lo duplicó.
El relevamiento del IPCVA, realizado sobre más de 30.000 precios por semana en AMBA, Rosario y Córdoba, muestra además que la suba fue generalizada. En ese contexto, el precio promedio en el AMBA llegó a $18.564 por kilo, tras subir un 10,6% en el mes. La suba no fue homogénea: en carnicerías el incremento fue del 12,2%, mientras que en supermercados se ubicó en el 7,1%.
